martes, 19 de enero de 2010

Un nuevo planeta de 35 millones de años


MÉXICO, D.F., enero 14 (EL UNIVERSAL).- Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid descubrieron por casualidad un planeta extrasolar de 35 millones de año, lo que lo hace el más joven localizado hasta ahora en torno a una estrella.

El hallazgo, que se publicó en la revista "Astronomy and Astrophysis", se produjo por casualidad, pero cubre un vacío científico en las edades estelares.

María Magdalena Hernán Obispo, que realiza su tesis sobre la actividad magnética de las estrellas jóvenes y ha dirigido este trabajo, se topó con el astro cuando analizaba la velocidad radial de la estrella BD+20 1790, en la constelación de Géminis, con los datos que había tomado en los observatorios de Calar Alto (Almería), el Telescopio Nazionale Galileo (La Palma) y el Liverpool Telescope.

La edición en línea del diario "El mundo" destacó que la técnica de análisis de la velocidad radial, es la que ha servido para descubrir 90% de los más de 430 exoplanetas que se conocen.

"En este caso, observé que esa velocidad no variaba en el periodo que correspondía a una estrella de este tipo, así que tenía que ser un planeta.

No lo buscaba, pero lo encontré", reconoce la investigadora.

El planeta se denominó como BD+20 1790 b, es gaseoso y su masa es seis veces mayor a Júpiter.

Hernán Obispo explicó que su juventud puede ayudar a entender cómo se produce su formación a partir de los discos de materia que rodean las estrellas y que se disipan a los 10 millones de años.

"El BD+20 1790 b, que aún está en su etapa infantil, será de gran utilidad para comprender mejor cómo, cuándo y dónde se forman estos astros", publica el diario español.

El anterior exoplaneta más joven, de la estrella HD70573, se estima que tiene 100 millones de años, tres veces más que el ahora localizado, por lo que consideran al nuevo planeta como el eslabón perdido entre una estrella en formación, los planetas y los sistemas, como el del Sol.

Hernán Obispo, de 36 años, ya prepara otros dos artículos científicos sobre el mismo astro, en concreto sobre cómo la presencia del exoplaneta está ampliando la actividad magnética de la estrella a la que orbita.

En el trabajo que ahora ha presentado ha contado con la colaboración de los profesores de la Complutense Elisa de Castro y Manuel Cornide; de Guillem Anglada, del Carnegie Institution de Washington; de Maricruz Gálvez y John Barnes, de la Universidad de Hertfordshire; y de Stephen Kane, del Instituto de Exoplanetas de la NASA.